Incencio de Mondragón

 

Toda Euskal herria se encontraba dividida entre dos bandos: Oñacinos y Gamboínos. En Mondragón ocurría lo mismo; existían dos bandos, Guraia (Oñacino) y Bañez (Gamboíno).

Esta escisión era evidente en la vida normal de la villa, ya que existían dos alcaldes, cada bando el suyo, dos hospitales etc, lo cual creaba gran confusión entre los habitantes de la villa.

El conde de Oñati se inclinó a favor del bando de Bañez (Gamboíno), por lo que entró a Mondragón con sus tropas, ofreciendole así su apoyo. El bando de Guraia (Oñacino), al ver que no tenía apoyo alrededor,  solicitó ayuda a un linaje de Bizkaia: Gonzalez de Butrón y  Muxika.

Éstos acudieron a Mondragón y expulsaron las tropas del conde de Oñati, pero no conseguieron la rendición de los Gamboínos. El conde de Oñati reunió unos 2.000 gamboínos y cercó Mondragón, con la esperanza de apoderarse de la villa. Cuando vio que eso era imposible, decidió quemarla.