El Ayuntamiento de Arrasate condena firmemente la agresión sexual ocurrida en la localidad, y defiende la protección de la menor
09/10/2026
El Ayuntamiento de Arrasate condena firmemente la agresión sexual ocurrida en la localidad durante la noche de Maritxu Kajoi y que un medio de comunicación ha dado a conocer recientemente.
El Ayuntamiento expresa su solidaridad y apoyo directo a la menor que ha sufrido la agresión sexual y, desde el primer momento, ha puesto a su disposición los servicios y recursos con los que cuenta para hacer frente a este tipo de violencia. Dado que la víctima es menor de edad, el Ayuntamiento de Arrasate hace un llamamiento para que se garantice su protección y se respete su voluntad.
En este sentido, todas las instituciones implicadas en el caso respetaron la voluntad de la víctima de que la denuncia presentada no se hiciera pública. El Ayuntamiento de Arrasate, tras activar su protocolo interno, ha respetado esa voluntad en todo momento. En este sentido, rechaza rotundamente las posibles filtraciones procedentes de otras instituciones.
Asimismo, el Ayuntamiento de Arrasate quiere condenar enérgicamente al medio de comunicación que ha publicado la noticia, por no respetar la voluntad y las necesidades de la víctima, y rechaza el tratamiento con el que se ha abordado la noticia. Además, con el fin de ayudar a superar esta situación, ha puesto a disposición de la víctima y de su familia los recursos y servicios con los que cuenta.
El origen de la agresión es la violencia machista. La violencia contra las mujeres tiene, por supuesto, agresores y víctimas individuales, pero en su origen existe un problema profundo: una ideología que pretende mantener a las mujeres bajo control y sometidas. Por tanto, esta violencia no es el resultado de actos aislados ni de sucesos inexplicables. Al contrario, son los prejuicios de género, profundamente arraigados en la sociedad, los que generan consecuencias tan graves y lamentables. La organización social obliga a las mujeres a vivir en condiciones de desigualdad y dependencia material, en una situación de precariedad. No las reconoce como ciudadanas de pleno derecho, en igualdad de condiciones con los hombres, ni les ofrece la posibilidad de ejercer sus derechos fundamentales.
La desigualdad entre hombres y mujeres se encuentra en la raíz misma de este tipo de agresiones, al igual que las actitudes y las ideas machistas que pretenden mantener a las mujeres bajo control. Por ello, una vez más, ponemos el acento en la reivindicación de la igualdad entre hombres y mujeres. La dignidad, la libertad sexual y la integridad física de las mujeres son derechos inviolables. Cualquier acto que atente contra estos derechos es absolutamente reprobable, injusto e inaceptable y no tiene cabida en nuestra sociedad.