La exposición 'El proceso de Burgos, juicio al franquismo' a partir de 18 de febrero en Arrasate

22/02/2021
1970-2020 Proceso de Burgos. El proyecto de juicio al franquismo, que muestra 173 documentos y testimonios de la época, ha sido organizado por la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Sociedad de Ciencias Aranzadi en colaboración con la Cátedra Unesco de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la Universidad del País Vasco

En el 50º aniversario del Proceso de Burgos, una exposición dará a conocer y explicará el contexto en el que se produjo aquel hecho histórico, así como su influencia en la historia reciente de Euskadi. La muestra 1970-2020 Proceso de Burgos. Juicio al Franquismo, que saca a luz 173 documentos y testimonios gráficos de la época, se instalará entre el 18 de febrero y el 6 de marzo en Kulturate, tras su inauguración en el edificio Carlos Santamaría del campus donostiarra de la UPV/EHU.

La Diputación de Gipuzkoa, junto con la Sociedad de Ciencias Aranzadi y la Cátedra Unesco de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la Universidad del País Vasco, ha organizado la exposición en el marco de su labor por impulsar la memoria sobre la historia reciente del País Vasco y las vulneraciones de Derechos Humanos registradas en el territorio. La exposición se ha instalado en Kulturate de Arrasate y se abrirá al público a partir del jueves 18 de febrero, con la participación de representantes del ayuntamiento y la Diputación. Han estado presentes, entre otros, la diputada Eider Mendoza, el director foral de Derechos Humanos y Cultura Democrática Ion Gambra y la alcaldesa María Ubarretxena. También miembros de la Comisión de Convivencia del Ayuntamiento arrasatearra.

La diputada foral Eider Mendoza ha destacado que la memoria sobre lo vivido en las últimas décadas es un “valor necesario” para construir “una cultura verdaderamente democrática” que esté basada en “el respeto mutuo y la convivencia pacífica” y que impida que caigamos “en los errores del pasado”.

Según ha recordado Mendozaa, si hay “un denominador común” entre los diferentes historiadores e investigadores que han escrito sobre las consecuencias derivadas del Proceso de Burgos, es “la relevancia que este juicio tuvo en el devenir de los acontecimientos futuros relativos a la lucha antifranquista y la cuestión vasca”. “La movilización social fue un éxito para la oposición al franquismo al contribuir a la extensión del disentimiento y mostró al régimen que poner fin a las protestas era imposible. Asimismo, la repercusión mediática del caso acabó convirtiéndolo en una especie de proceso al franquismo, y dio a conocer al mundo la cuestión vasca”, ha explicado.

La alcaldesa, María Ubarretxena, ha destacado que "en el año 2016, el Ayuntamiento de Arrasate, gracias a la colaboración y el consenso entre los partidos representados en el mismo, puso en marcha un camino para abordar la memoria y la convivencia. Gracias a esta colaboración y a los consensos básicos alcanzados entre los partidos, se llevaron a cabo los trabajos de memoria realizados por la asociación Intxorta y Argituz. A través de ellos, se han recogido las vulneraciones de derechos humanos producidas en Arrasate o sufridas por la ciudadanía durante el periodo 1936-2018".

En opinión de la alcaldesa, "La memoria es algo en constante evolución y que debe desarrollarse y completarse de forma permanente. Por lo tanto, ambos trabajos deberán ser completadas en el futuro, pero están siendo la base perfecta para dar los pasos necesarios para seguir promoviendo la convivencia desde el Consistorio. La propia exposición es un paso más para completar la memoria. Queremos subrayar la utilidad de este tipo de iniciativas para generar reflexión social y garantizar la transmisión de nuestro pasado. Para sentar las bases de la convivencia futura sin ocultar nada de lo ocurrido, tenemos que leer todas las páginas de nuestro pasado. En adelante el Ayuntamiento dará continuidad al compromiso de avanzar por esta vía".

La exposición, en ese sentido, trata de profundizar en el contexto histórico en que se produjo aquel juicio en el que, entre los días 3 y 9 de diciembre, fueron procesados 16 miembros de ETA por su supuesta implicación en la muerte de Melitón Manzanas. Según ha añadido el director foral, uno de los bloques de la exposición analizará aquellos hechos desde la perspectiva de los derechos humanos. Una “línea roja” refleja en la muestra, en palabras de Mendoza, “el punto de inflexión” que se produjo dos años antes con la muerte del guardia civil José Antonio Pardines Arcay y el atentado mortal contra el jefe de la Brigada Político-Social de Gipuzkoa Melitón Manzanas, a lo que la dictadura respondió con un recrudecimiento notable de la represión. El asesinato de Pardines a manos de miembros de ETA fue respondida apenas tres horas más tarde con la muerte de Etxebarrieta por dos compañeros guardias civiles en Bentaundi (Tolosa).

“Resulta de enorme relevancia que seamos capaces de transmitir a las personas más jóvenes una memoria crítica de lo que ha ocurrido en nuestro país, de las nefastas consecuencias que han tenido el terrorismo y las diversas violencias de motivación política que se han dado en nuestra sociedad”, ha reflexionado Mendoza.

Nueve penas de muerte y 519 años de cárcel

En un contexto de resurgir de la cultura vasca, del sentimiento nacional vasco y del movimiento obrero, tuvo lugar el consejo de guerra sumarísimo que ha pasado a la historia con la denominación de Proceso de Burgos. Durante aquellas semanas se produjo una movilización social contra el juicio sin precedentes, especialmente en los dos primeros días del juicio (3 y 4 de diciembre) y tras la sentencia (28 y 29 de diciembre), llegando incluso a desbordar las fuerzas policiales. El 4 de diciembre, el Consejo de Ministros decretó el estado de excepción en Gipuzkoa con vigencia de tres meses; prácticamente una semana más tarde de decretarse el estado de excepción, el día 12, los detenidos en Gipuzkoa ascendían a 200.

El 28 de diciembre se hizo pública la sentencia, la cual estableció condenas superiores a las solicitadas por la Fiscalía: nueve penas de muerte, un cómputo global de 519 años de cárcel y una absolución. La misma noche del 28 se produjeron manifestaciones espontáneas en poblaciones como Donostia, y el 29 se dieron inicio paros laborales de relevancia, en Gipuzkoa y Bizkaia, principalmente. Al mismo tiempo, la dictadura recibió presiones diplomáticas solicitando el indulto de países como Australia, Suecia, Noruega, Dinamarca, República Federal de Alemania, Italia, Francia, Bélgica o el Vaticano. Finalmente, las condenas a muerte fueron conmutadas el día 30, debido fundamentalmente tanto a la movilización social como a la solidaridad internacional; lo que lejos de mostrar fortaleza visualizaba una crisis interna de un régimen que quedo seriamente tocado con este consejo de guerra.

Tres muertes en 1970

El investigador de Aranzadi, Javi Buces, ha explicado que la exposición consta de tres bloques. En la primera, se refleja el contexto histórico en el que se produjo el Proceso de Burgos. En la segunda, se mostrarán las vulneraciones de derechos humanos y la represión ejercida por el Franquismo, mientras que, en la tercera, se narrará lo ocurrido durante el enjuiciamiento. “Hemos querido además ocuparnos muy especialmente de un hecho bastante desconocido. Y es que, en 1970, hubo fallecimientos en Gipuzkoa en el contexto de la movilización contra el Proceso de Burgos. Roberto Pérez Jauregi, Antonio Goñi y Imanol Andueza fallecieron en manos de la policía del régimen”, ha afirmado. Por último, Buces ha subrayado que la muestra pretende ser “un alegato en contra de la condena de muerte”.

Fotografía: Mondraberri